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Centro de Información de Micronutrientes

Fluoruro


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En la naturaleza el fluoruro se encuentra como un ion con carga negativa denominado fluoruro (F-). Se considera al fluoruro como un elemento traza debido a que sólo está en pequeñas cantidades en el cuerpo humano (cerca de 2.6 miligramos en adultos), y debido a que el requerimiento diario para mantener la salud dental es de apenas unos miligramos al día. Cerca del 95% del fluoruro corporal total se encuentra en huesos y dientes (1). Aunque su papel en la prevención de la caries dental (caries) está bien establecido, generalmente al fluoruro no se le considera un elemento mineral esencial debido a que los seres humanos no lo necesitan para el crecimiento o para sustentar la vida (2). Sin embargo, si uno considera la prevención de enfermedades crónicas (caries dental) como un criterio importante en la determinación de la esencialidad, entonces el fluoruro podría considerarse como un elemento traza esencial (3).

Función

El fluoruro es absorbido en el estómago y en el intestino delgado. Una vez en el torrente sanguíneo penetra rápidamente en los tejidos mineralizados (huesos y dientes en desarrollo). A niveles de ingesta habituales, el fluoruro no se acumula en los tejidos blandos. Los elementos minerales predominantes en el hueso son cristales de calcio y fosfato, conocidos como cristales de hidroxiapatita. La alta reactividad química y el pequeño radio del fluoruro le permiten desplazar al ion hidroxilo (-OH), más grande, en el cristal de hidroxiapatita formando fluorapatita, o incrementar la densidad cristalina al entrar en los espacios dentro del cristal de hidroxiapatita. La fluorapatita endurece el esmalte dental y estabiliza el mineral óseo (4).

Interacciones con nutrientes

Tanto el calcio como el magnesio forman compuestos insolubles con el fluoruro y son capaces de disminuir significativamente la absorción de fluoruro cuando se presentan en la misma comida. Sin embargo, la absorción de fluoruro en la forma de monofluorofosfato (a diferencia de fluoruro de sodio) no se ve alterada por el calcio. También se ha encontrado que una dieta baja en cloruro (sal) incrementa la retención de fluoruro al reducir la excreción urinaria de fluoruro (1).

Deficiencia

En seres humanos, el único efecto claro de una ingesta de fluoruro insuficiente es el riesgo incrementado de caries dental (caries) en individuos de todas las edades. Investigaciones epidemiológicas de los patrones de consumo de agua y la prevalencia de caries dental a través de varias regiones de los EE.UU. con diferentes concentraciones de fluoruro, condujeron al desarrollo de un rango óptimo recomendado de la concentración de fluoruro de 0.7-1.2 mg/litro o partes por millón (ppm); la concentración más baja fue recomendada para climas más cálidos donde el consumo de agua es más alto, y la concentración más alta fue recomendada para climas más fríos. Una serie de estudios realizados antes de la introducción de pastas dentales con contenido de fluoruro demostró que la prevalencia de caries dentales era de un 40% a un 60% más baja en las comunidades con concentraciones óptimas de fluoruro en el agua que en las comunidades con bajas concentraciones de fluoruro en el agua (5).

La Ingesta Adecuada (IA)

La Junta de Nutrición y Alimentos (JNA) del Instituto de Medicina actualizó sus recomendaciones para la ingesta de fluoruro en 1997. La JNA consideró que no había información suficiente para establecer un Ingesta Recomendada de Nutrientes (IRN); en cambio, los niveles de Ingesta Adecuada (IA) se establecieron basados en las ingestas estimadas (0.05 mg/Kg de peso) que demostraron reducir de forma más efectiva la ocurrencia de caries dental sin causar el indeseable efecto secundario de manchas en el esmalte, conocido como fluorosis dental (5). Vea la siguiente sección sobre Seguridad para un análisis de la fluorosis dental.

Ingesta Adecuada (IA) para Fluoruro

Etapa de la vida  Edad  Hombres (mg/día)  Mujeres (mg/día) 
Infantes  0-6 meses 0.01 0.01
Infantes  7-12 meses  0.5 0.5
Niños  1-3 años  0.7 0.7
Niños 4-8 años  1.0 1.0
Niños  9-13 años  2.0 2.0
Adolescentes  14-18 años  3.0 3.0
Adultos  19 años y más 4.0 3.0
Embarazo  Todas las edades  - 3.0
Amamantamiento  Todas las edades  - 3.0

 

Prevención de Enfermedades

Dental caries (cavities and tooth decay)

Las bacterias específicamente cariogénicas (formadoras de cavidades) encontradas en la placa dental son capaces de metabolizar ciertos carbohidratos (azúcares) y convertirlos en ácidos orgánicos que pueden disolver el esmalte dental susceptible. Si no se controla, las bacterias pueden penetrar capas más profundas del diente y progresar hasta el tejido pulpar blando en el centro. La caries sin tratamiento puede causar dolor severo, infecciones locales, pérdida o extracción de dientes, problemas nutricionales, y infecciones sistémicas graves en individuos susceptibles (6). Se ha encontrado que una exposición incrementada al fluoruro, más comúnmente a través de la fluoruración del agua, disminuye la caries dental en niños y adultos (7). El fluoruro consumido en el agua parece tener un efecto sistémico en niños antes de la erupción de los dientes, así como un efecto tópico (superficial) en niños y adultos luego de que los dientes han erupcionado. Entre 1950 y 1980 estudios clínicos en 20 países diferentes demostraron que la adición de fluoruro a los suministros de agua comunitarios (0.7-1.2 ppm) redujo la caries en un 40%-50% en dientes primarios (de leche) y un 50%-60% en dientes permanentes (7).

Aunque el papel del fluoruro en la prevención de la caries dental está bien establecido, los mecanismos para sus efectos no se comprenden del todo. Originalmente, se creyó que el fluoruro incorporado en el esmalte durante el desarrollo del diente daba como resultado un esmalte más ácido-resistente. Investigaciones más recientes indican que la acción primaria del fluoruro ocurre de manera tópica (sobre la superficie) luego de que los dientes erupcionan al interior de la boca. Cuando el esmalte se desmineraliza parcialmente por ácidos orgánicos, el fluoruro en la saliva puede aumentar la remineralización del esmalte a través de su interacción con el calcio y el fosfato. En la presencia de fluoruro, el esmalte remineralizado contiene más fluoruro y es más resistente a la desmineralización. En concentraciones salivares asociadas a una ingesta óptima de fluoruro, se ha encontrado que el fluoruro inhibe enzimas bacteriales, lo que causa una disminución en una producción de ácidos por parte de las bacterias cariogénicas (6, 7).

Osteoporosis

Aunque las dosis farmacológicas de fluoruro han demostrado ser un potente agente terapéutico para incrementar la masa ósea de la columna (véase Tratamiento de enfermedades), existe poca evidencia de que la fluoruración del agua a niveles óptimos para la prevención de la caries dental sea de ayuda en la prevención de la osteoporosis. La mayoría de los estudios realizados hasta la fecha han fracasado en encontrar diferencias clínicamente significativas en la densidad mineral ósea o en la incidencia de fracturas cuando se comparó a los residentes de áreas con depósitos de agua fluorurada, con los residentes de áreas sin depósitos de agua fluorurada (8). Sin embargo, dos estudios encontraron que la fluoruración del agua potable se asoció con una incidencia disminuida de fractura de cadera en adultos mayores. Además, un estudio en Italia encontró un riesgo significativamente mayor de fracturas femorales (cadera) en hombres y mujeres habitantes de un área con baja fluoruración del agua (0.05 ppm), comparado con el riesgo de una población similar cuyos suministros de agua eran fluorurados naturalmente (1.45 ppm) a niveles más altos que los óptimos para la prevención de la caries dental (9). Otro estudio en Alemania no logró encontrar diferencias significativas en la densidad mineral ósea entre los residentes de una comunidad cuyos suministros de agua habían sido fluorurados de manera óptima por 30 años (1 ppm) comparados con aquellos que residían en una comunidad sin agua fluorurada. No obstante, este estudio reportó que la incidencia de fractura de cadera en hombres y mujeres de 85 años y más, era significativamente más bajo en la comunidad con agua fluorurada comparado con la comunidad con agua no fluorurada, a pesar de los niveles más altos de calcio en los suministros de agua no fluorurada (10). Más recientemente, un estudio basado en comunidad en 1,300 mujeres encontró que las elevadas concentraciones de fluoruro plasmático no se relacionaban con la densidad mineral ósea o la incidencia de fractura osteoporótica (11).

Tratamiento de Enfermedades

Osteoporosis

La osteoporosis se caracteriza por una disminución en la densidad mineral ósea (DMO) y un incremento en la fragilidad ósea y la susceptibilidad a la fractura. En general, la DMO disminuida se asocia con un riesgo de fractura incrementado. Sin embargo, la relación habitual entre la DMO y el riesgo de fractura no siempre se mantiene cuando se utilizan dosis de fluoruro elevadas (farmacológicas) para tratar la osteoporosis. La mayoría de las terapias disponibles para la osteoporosis (e.g., estrógeno, calcitonina y bifosfonatos) disminuyen la pérdida de hueso (reabsorción), dando como resultado pequeños incrementos en la DMO. Las dosis farmacológicas de fluoruro son capaces de producir grandes incrementos en la DMO de la columna lumbar. En general, los estudios terapéuticos del fluoruro en pacientes con osteoporosis no han logrado demostrar consistentemente disminuciones significativas en la ocurrencia de fracturas vertebrales a pesar de los dramáticos incrementos en la DMO de la columna lumbar (12). Un meta-análisis de 11 estudios controlados, que incluyó a 1,429 participantes, encontró que el tratamiento con fluoruro causó un aumento de la DMO de la columna lumbar, pero que no se asociaba con un menor riesgo de fracturas vertebrales (13). Este meta-análisis también encontró que las concentraciones más altas de fluoruro se asociaban con un riesgo mayor de fracturas no vertebrales. Los primeros estudios que utilizaron dosis elevadas de fluoruro de sodio (75 mg/día) pueden haber inducido la rápida mineralización ósea en ausencia de una ingesta suficiente de calcio y vitamina D, dando como resultado huesos más densos que no eran mecánicamente más fuertes (14). Algunos estudios que usaron dosis más bajas, esquemas de dosificación intermitente o fórmulas de liberación lenta (fluoruro de sodio con recubrimiento entérico) demostraron una disminución en la incidencia de fracturas vertebrales junto a un incremento en la densidad ósea de la columna lumbar (15-17). El análisis de la arquitectura ósea también ha ayudado a esclarecer los efectos inconsistentes de la terapia de fluoruro en la reducción de fracturas vertebrales. La investigación reciente señala que la osteoporosis puede estar asociada con un cambio irreversible en la arquitectura del hueso, conocido como conectividad trabecular disminuida. El hueso normal se compone de una serie de placas interconectadas por gruesos bastones. Los huesos severamente osteoporóticos tienen menos placas y los bastones pueden estar fracturados o desconectados (conectividad trabecular disminuida). A pesar de que la terapia con fluoruro incremente la densidad ósea, ésta probablemente no pueda restaurar la conectividad en los pacientes con una pérdida de hueso severa. De esta manera, la terapia con fluoruro puede ser menos efectiva en los individuos con osteoporosis que ya han tenido una pérdida sustancial de la conectividad trabecular (12, 18).

Seguridad de la terapia con fluoruro para la osteoporosis

Se han asociado efectos secundarios graves con las dosis elevadas de fluoruro utilizadas para tratar la osteoporosis. Estos incluyen irritación gastrointestinal, dolor articular en extremidades inferiores, y el desarrollo de deficiencia de calcio así como también de fracturas por sobrecarga. Las razones para la ocurrencia de dolor articular en las extremidades inferiores y para las fracturas por sobrecarga en pacientes que toman fluoruro para la osteoporosis aún no están claros, pero pueden estar relacionados con incrementos rápidos en la formación de hueso sin el calcio suficiente para sostener tal aumento (12). Actualmente, el fluoruro de sodio con recubrimiento entérico o las preparaciones de monofluorofosfato ofrecen un menor perfil de efectos secundarios que las dosis elevadas de fluoruro de sodio utilizadas en los primeros estudios. Adicionalmente, se debe aportar suficiente calcio y vitamina D para sostener la formación ósea inducida por fluoruro. Aunque la terapia con fluoruro puede ser beneficiosa para el tratamiento de la osteoporosis en individuos elegidos apropiadamente y monitoreados estrechamente, la incertidumbre respecto a su seguridad y beneficios en la reducción de fracturas ha evitado que la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) apruebe la terapia con fluoruro para la osteoporosis (19). Las combinaciones de dosis más bajas de fluoruro con agentes antirresortivos, como estrógenos o bifosfonatos, pueden mejorar los resultados terapéuticos mientras que minimizan los efectos secundarios y de esta manera se considera a estas terapias como merecedoras de mayores estudios (20, 21).

Fuentes

Fluoruración del agua

La mayor fuente de fluoruro dietético en la dieta de los EE.UU. es el agua potable. Cuando el agua se flúorura, esta se ajusta entre 0.7 y 1.2 miligramos (mg) de fluoruro por litro, que son 0.7-1.2 ppm. Se ha encontrado que esta concentración disminuye la incidencia de caries dental a la vez que minimiza el riesgo de fluorosis dental y otros efectos adversos (véase Seguridad). Aproximadamente el 62% de la población de los EE.UU. consume agua con el fluoruro suficiente para la prevención de la caries dental. La ingesta promedio de fluoruro para los adultos que viven en comunidades fluoruradas varía de 1.4 a 3.4 mg/día. Debido a que el agua de pozo puede variar ampliamente en su contenido de fluoruro, las personas que consumen agua de pozo debieran hacer medir el contenido de fluoruro de su agua por el distrito local de aguas o por el departamento de salud. La medición de fluoruro en el agua también se justifica en los hogares que utilizan grandes sistemas de tratamientos de agua. Mientras que los ablandadores de agua no están diseñados para cambiar los niveles de fluoruro en el agua, se ha encontrado que los sistemas de osmosis inversa, las unidades de destilación y algunos filtros de agua remueven cantidades significativas de fluoruro desde el agua. Sin embargo, los filtros tipo Brita no remueven fluoruro (5, 19).

Las ventas del agua embotellada han aumentado exponencialmente en los EE.UU. en los últimos años y los estudios han encontrado que la mayoría de las aguas embotelladas contienen niveles de fluoruro bajo el óptimo, aunque existe una variación considerable. Por ejemplo, un estudio en Iowa de 78 productos de agua embotellada diferentes, encontró que más del 80% tenía concentraciones de fluoruro menores a 0.3 ppm; no obstante, el 10% de los productos analizados tenían concentraciones de fluoruro de 0.7 ppm o más (22). Varios otros estudios han reportado hallazgos similares, con la mayoría de las aguas embotelladas relativamente bajas en fluoruro y sólo unas pocas en el rango óptimo más alto (23, 24).

Mientras que el consumo de fluoruro desde el agua presenta muy pocos riesgos de efectos adversos en adultos, excepto en circunstancias extremas (véase Seguridad), el consumo de cantidades relativamente grandes de agua mezclada con fórmulas concentradas, parece incrementar el riesgo de causar fluorosis dental en infantes (25, 26). Un estudio encontró que, en promedio, al menos la mitad de todo el fluoruro ingerido por infantes de 6 meses y más jóvenes, provenía del agua mezclada con fórmulas concentradas (27).

Fuentes alimenticias y bebestibles

El contenido de fluoruro de la mayoría de los alimentos es bajo (menos de 0.05 mg/100 gramos). Las fuentes altas en fluoruro incluyen al té, el que concentra fluoruro en sus hojas, y los peces marinos que se consumen con huesos (e.g., sardinas). Las comidas preparadas con pollo separado mecánicamente (deshuesado), así como las carnes enlatadas, las salchichas y los alimentos para bebes, también aportan fluoruro a la dieta (28). Además, ciertos jugos de frutas, especialmente los de uva, tiene a menudo altas concentraciones de fluoruro (29). Por lo general, los alimentos sólo aportan de 0.3-0.6 mg de la ingesta diaria de fluoruro. Un hombre adulto residente en una comunidad con agua fluorurada tiene una ingesta que varía de 1 a 3 mg/día. La ingesta en áreas no fluoruradas es menor a 1 mg/día (2). La tabla a continuación entrega un rango del contenido de fluoruro de algunos alimentos ricos en fluoruro (5).

Alimento Porción

Fluoruro (mg)

100 ml (3.5 onzas fluidas) 0.1-0.6
Jugo de uva 100 ml (3.5 onzas fluidas) 0.02-0.28
Sardinas enlatadas (con huesos) 100 g (3.5 onzas) 0.2-0.4
Pescado (deshuesado) 100 g (3.5 onzas) 0.01-0.17
Pollo 100 g (3.5 onzas) 0.06-0.10

 

Suplementos de fluoruro

Los suplementos de fluoruro, disponibles sólo por prescripción, pretenden ser para niños que viven en áreas con bajas concentraciones de fluoruro en el agua, con el propósito de llevar su ingesta hasta 1 mg/día aproximadamente (5). La Asociación Dental Americana recomienda los suplementos de fluoruro para aquellos niños que vivan en áreas con fluoruración de agua bajo el nivel óptimo (30). El esquema de dosis suplementaria de fluoruro de la tabla a continuación fue recomendado por la Asociación Dental Americana, la Academia Americana de Odontología Pediátrica, y la Academia Americana de Pediatría (31). Es necesario el conocimiento de la concentración de fluoruro del agua potable local, así como el de otras posibles fuentes de ingesta de fluoruro. Para información más detallada en relación al fluoruro y la prevención de la caries dental, visite el sitio web de la Asociación Dental Americana.

Esquema de Suplementos de Fluoruro de la Asociación Dental Americana

Edad Nivel de Ion Fluoruro en Agua Potable (ppm)*
< 0.3 ppm 0.3-0.6 ppm > 0.6 ppm
Nacimiento - 6 meses Ninguno Ninguno Ninguno
6 meses - 3 años 0.25 mg/día** Ninguno Ninguno
3 años - 6 años 0.50 mg/día 0.25 mg/día Ninguno
6 años -16 años 1.0 mg/día 0.50 mg/día Ninguno

* 1.0 partes por millón (ppm) = 1 miligramo/litro (mg/L)
** 2.2 mg de fluoruro de sodio contiene 1 mg de ion fluoruro.

Pasta dental

Las pastas dentales fluoruradas son muy efectivas en la prevención de la caries dental, pero también aportan considerablemente a la ingesta de fluoruro de los niños, especialmente en niños pequeños, los que son más propensos a tragarse la pasta dental. Los investigadores estiman que los niños bajo los 6 años de edad ingieren un promedio de 0.3 mg de fluoruro de la pasta dental con cada cepillado. Los niños bajo los 6 años de edad que ingieren más de 2 a 3 veces la ingesta recomendada de fluoruro, se encuentran en un riesgo incrementado de tener dientes permanentes moteados o con manchas blancas, lo que se conoce como fluorosis dental. La principal fuente de ingesta de fluoruro en exceso en este grupo etario proviene de tragar pasta dental con fluoruro. Para prevenir la fluorosis dental a la vez que se provee una protección óptima contra la caries dental, se recomienda que los padres supervisen a los niños menores de 6 años de edad cuando se cepillan los dientes con pastas fluoruradas. Además, para desalentar la deglución de la pasta dental, los niños debieran ser estimulados a no utilizar más que una aplicación de pasta dental del tamaño de una arveja, y a enjuagarse la boca con agua después del cepillado (1, 5).

Seguridad

Efectos adversos

La fluoruración del agua potable pública en los EE.UU. se inició en hace más de 50 años. Desde entonces, se han atribuido una serie de efectos adversos a la fluoruración del agua. Sin embargo, la extensa investigación científica no ha descubierto evidencia de riesgos incrementados de cáncer, enfermedad cardíaca, enfermedad renal, enfermedad hepática, enfermedad de Alzheimer, defectos de nacimiento, o de síndrome de Down (32, 33). El uso de dosis altas de fluoruro para tratar la osteoporosis se ha asociado con algunos efectos adversos, los que se discuten en la sección anterior Tratamiento de Enfermedades.

Toxicidad aguda

El fluoruro es tóxico cuando se consume en cantidades excesivas, por lo que los productos de fluoruro concentrado debieran utilizarse y almacenarse con precaución para prevenir la posibilidad de un envenenamiento agudo por fluoruro, especialmente en niños y otros individuos vulnerables. Se considera que la dosis más baja que puede ocasionar síntomas adversos es de 5 mg/kg de peso corporal, y considerando la dosis letal más baja en 15 mg/kg de peso corporal. Náuseas, dolor abdominal y vómitos casi siempre acompañan a la toxicidad aguda por fluoruro. Otros síntomas como la diarrea, la salivación y lagrimeo excesivo, la sudoración, y la debilidad generalizada también pueden aparecer (32). A modo de prevenir el envenenamiento agudo por fluoruro, la Asociación Dental Americana ha recomendado que no se dispensen más de 120 mg de fluoruro (224 mg de fluoruro de sodio) en cada ocasión (19).

Fluorosis dental

La forma más leve de fluorosis dental sólo la detecta un observador entrenado y se caracteriza por pequeñas manchas o puntos blancos sobre el esmalte de los dientes. La fluorosis dental moderada se caracteriza por manchas y tinciones leves en los dientes y la fluorosis dental severa deriva en tinciones marcadas y picaduras en los dientes. En sus formas moderada y severa, la fluorosis dental se vuelve una preocupación cosmética cuando afecta a los incisivos y caninos (dientes delanteros). La fluorosis dental es el resultado de un exceso de ingesta de fluoruro previa la erupción de los primeros dientes permanentes (generalmente antes de los 8 años). También es una condición que depende de la dosis, donde las ingestas de fluoruro más altas se asocian con efectos más pronunciados sobre los dientes. El riesgo de fluorosis dental leve o moderada parece incrementar significativamente con ingestas de 2 a 3 veces la recomendada para niños en edad susceptible, mientras que en los EE.UU. sólo se ha visto fluorosis dental severa con ingestas cercanas a 5 veces el nivel recomendado (33). La incidencia de fluorosis dental leve y moderada ha incrementado en los últimos 50 años, principalmente debido a la creciente ingesta de fluoruro desde pastas dentales, aunque puede que el uso inapropiado de suplementos de fluoruro también contribuya. En 1997, la Junta de Nutrición y Alimentos (JNA) del Instituto de Medicina basó su recomendación para los niveles máximos de ingesta (NM) de fluoruro, en la prevención de la fluorosis dental moderada (5).

Nivel Máximo de Ingesta Tolerable (NM) para Fluoruro

Grupo de Edad   NM (mg/día)
Infantes 0-6 meses 0.7
Infantes 7-12 meses 0.9
Niños 1-3 años 1.3
Niños 4-8 años   2.2
Niños 9-13 años   10.0
Adolescentes 14-18 años 10.0
Adultos 19 años o más 10.0

 

Fluorosis esqueletal

La ingesta de fluoruro en niveles excesivos por largos periodos de tiempo puede conducir a cambios en la estructura ósea, lo que se conoce como fluorosis esqueletal. Las primeras etapas de la fluorosis esqueletal se caracterizan por un incremento en la masa ósea, detectable a través de rayos-x. Si la ingesta muy elevada de fluoruro se prolonga durante muchos años, el dolor y la rigidez pueden ser consecuencia de los cambios en el esqueleto. La forma más severa de fluorosis esqueletal se conoce como "fluorosis esquelética incapacitante," la que puede resultar en la calcificación de ligamentos, inmovilidad, debilidad muscular, y problemas neurológicos relacionados a la compresión de la médula espinal. La mayoría de las aproximaciones señalan que la fluorosis esquelética incapacitante aparece sólo cuando las ingestas de fluoruro exceden los 10 a 25 mg/día por al menos 10 años. La fluorosis esquelética incapacitante es extremadamente rara en los EE.UU.; de hecho, sólo se han confirmado cinco casos en los últimos 35 años. De manera interesante, los estudios en comunidades de los EE.UU. donde las concentraciones de fluoruro en el agua eran de hasta 20 mg/L (ppm), permitiendo ingestas de fluoruro de hasta 20 mg/día, no encontraron evidenciad de fluorosis esquelética incapacitante. Tales concentraciones de fluoruro en el agua son más altas que las que se sabe, han derivado en fluorosis esquelética incapacitante en otros países, sugiriendo que los factores metabólicos o dietéticos podrían hacer a algunas poblaciones más susceptibles (5, 32).

Interacción con drogas

Los suplementos de calcio, así como también los antiácidos que contienen calcio y aluminio, pueden disminuir la absorción de fluoruro. Es mejor consumir estos productos dos horas antes o después de los suplementos de fluoruro (34).

Recomendación del Instituto Linus Pauling

La seguridad y los beneficios en salud pública de la fluoruración óptima del agua para la prevención de la caries dental en personas de todas las edades han sido bien establecidos. El Instituto Linus Pauling apoya las recomendaciones de la Asociación Dental Americana y de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, las que incluyen la fluoruración óptima del agua así como también el uso de pasta dental fluorurada, enjuague bucal con fluoruro, barnices de fluoruro y cuando sea necesario, la suplementación con fluoruro. Debido al riesgo de fluorosis, cualquier suplementación con fluoruro debe ser prescrita y estrechamente monitoreada por un dentista o un médico.

Referencias


Escrito en Febrero de 2001 por:
Jane Higdon, Ph.D.
Instituto Linus Pauling de la Universidad Estatal de Oregon

Actualizado en Septiembre de 2007 por:
Victoria J. Drake, Ph.D.
Instituto Linus Pauling de la Universidad Estatal de Oregon

Revisado en Septiembre de 2007 por:
John J. Warren, D.D.S., M.S.
Profesor
Preventiva y Odontología Comunitaria
Facultad de Odontología
La Universidad de Iowa

Traducido al Español en 2012 por:
Guillermo Sandoval, Facultad de Odontologia, Universidad de Chile;
Revisado y editado en Diciembre 2012 por:
Andrew F.G. Quest, Ph.D. y Lisette Leyton, Ph.D.,
Profesores Titulares del Instituto de Ciencias Biomédicas,
Facultad de Medicina, Universidad de Chile,
en el marco del proyecto Anillo #ACT1111, grupo NEMESIS.

La traducción de el MIC del Inglés al Español fue asegurado, en parte, por una subvención de Bayer Consumer Care AG, Basel, Switzerland.

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