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Centro de Información de Micronutrientes

Ácido Fólico


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Con frecuencia los términos ácido fólico y folato son usados equitativamente para referirse a esta vitamina hidrosoluble del complejo B. La forma más estable, el ácido fólico, raramente se encuentra en la comida o en el cuerpo humano, pero es la forma utilizada con más frecuencia en suplementos vitamínicos y alimentos fortificados. Los folatos existen naturalmente en muchas formas químicas. Se los encuentra tanto en alimentos como en formas metabólicamente activas en el cuerpo humano (1). En la discusión a continuación, se referirá a "folatos" a las formas encontradas en los alimentos o en el cuerpo, mientras a la forma encontrada en suplementos o alimentos fortificados se le referirá como "ácido fólico."

Función

Metabolismo de un carbono

Aparentemente, la única función de las coenzimas folato en el cuerpo es mediar la transferencia de unidades de un carbono (2). Las coenzimas folato actúan como aceptores y dadores de unidades de un carbono en una variedad de reacciones, críticas para el metabolismo de los ácidos nucleicos y los aminoácidos (3).

Metabolismo de los ácidos nucleicos

Las coenzimas folato juegan un papel fundamental en el metabolismo del ADN a través de dos diferentes vías. 1) La síntesis de ADN desde sus precursores (timidinas y purinas) depende de coenzimas folato. 2) Para la síntesis de metionina se requiere de una coenzima folato, y la metionina es necesaria para la síntesis de S-adenosilmetionina (SAM). SAM es un dador de grupos metilo (una unidad de carbono) usado en muchas reacciones biológicas de metilación, incluyendo la metilación de una serie de sitios en el ADN y ARN. La metilación del ADN podría ser importante en la prevención del cáncer (véase Prevención de Enfermedades).

Metabolismo de los aminoácidos

Las coenzimas folato son necesarias para el metabolismo de varios aminoácidos importantes. La síntesis de metionina a partir de homocisteína requiere de coenzima folato así como también de una enzima dependiente de vitamina B12. Por lo tanto, una deficiencia de folato puede resultar en una disminución de la síntesis de metionina y un incremento de homocisteína. Niveles aumentados de homocisteína podrían ser un factor de riesgo tanto de enfermedad cardiaca, como de otras varias enfermedades crónicas (véase Prevención de Enfermedades).

Interacciones con nutrientes

Vitamina B12 y vitamina B6

El metabolismo de la homocisteína, un intermediario en el metabolismo de los aminoácidos que contienen sulfuro, es un ejemplo de las interrelaciones entre los nutrientes necesarios para una funcionalidad fisiológica y salud óptimas. Los sujetos sanos utilizan dos vías diferentes para metabolizar homocisteína (ver diagrama). Una vía (metionina sintasa) sintetiza metionina de homocisteína, y depende de coenzima folato y de una enzima dependiente de vitamina B12. La otra vía convierte homocisteína a otro aminoácido, denominado cisteína y necesita de dos enzimas dependientes de vitamina B6. Por lo tanto, la cantidad de homocisteína en la sangre es regulada por tres vitaminas: folato, vitamina B12, y vitamina B6 (4).

Deficiencia

Causas

La mayoría de las veces, una deficiencia de folato es causada por una insuficiencia alimentaria; sin embargo, una deficiencia de folato puede presentarse en una serie de otras situaciones. Por ejemplo, el alcoholismo se asocia con una baja ingesta recomendada y una absorción disminuida de folato, las cuales pueden conducir a una deficiencia de folato. Además, ciertas condiciones como el embarazo o el cáncer derivan en tasas de división celular y metabolismo aumentados, lo que causa un incremento de la necesidad corporal por folato (5). También varios medicamentos podrían contribuir a esta deficiencia (véase Interacción con drogas).

Síntomas

Personas en etapas tempranas de deficiencia de folato podrían no mostrar síntomas obvios, pero sus niveles sanguíneos de homocisteína podrían aumentar (véase Prevención). Las células que se dividen rápidamente son las más vulnerables a los efectos de una deficiencia de folato; por lo tanto, cuando el suministro de folato a las células de división rápida de la médula ósea es insuficiente, la división de las células sanguíneas se vuelve anormal, produciendo menos eritrocitos, pero más grandes. Este tipo de anemia es llamada anemia megaloblástica o macrocítica, ya que hace referencia a eritrocitos inmaduros y agrandados. Los neutrófilos, un tipo de leucocito, se vuelven hipersegmentados, un cambio que podemos observar analizando microscópicamente una muestra de sangre. Debido a que los glóbulos rojos normales tienen un tiempo de vida en circulación aproximado de cuatro meses, puede tomar meses para que las personas deficientes de folato desarrollen la anemia megaloblástica característica. La progresión de este tipo de anemia conduce a una disminución de la capacidad de la sangre de transportar oxígeno y en última instancia, podría dar lugar a síntomas de fatiga, debilidad y dificultad para respirar (1). Es importante señalar que una anemia megaloblástica como resultado de una deficiencia de folato es idéntica a una anemia megaloblástica resultante de una deficiencia de vitamina B12, y que son necesarios ensayos clínicos adicionales para diagnosticar la verdadera causa de la anemia megaloblástica.

La Ingesta Recomendada de Nutrientes (IRN)

Determinación de la IRN

Tradicionalmente, la necesidad dietética de folato fue definida como la cantidad necesaria para prevenir una deficiencia lo suficientemente severa para causar síntomas como la anemia. La IRN más reciente (1998) se basó, principalmente, en aquellas concentraciones de folato presentes en glóbulos rojos a diferentes niveles de ingesta de folato a juzgar por la ausencia de indicadores hematológicos anormales eran adecuados. Se ha demostrado que el folato de los glóbulos rojos se correlaciona con los depósitos hepáticos de folato. El mantenimiento de niveles normales de homocisteína, un indicador del metabolismo de un carbono, se consideró sólo como un indicador auxiliar de la ingesta adecuada de folato. Debido a que el embarazo es asociado con un aumento significativo en la división celular y otros procesos metabólicos que requieren coenzimas folato, la IRN para mujeres embarazadas es considerablemente más alta que para mujeres que no están embarazadas (3). Sin embargo, la prevención de defectos del tubo neural (DTN) no fue considerada cuando se estableció la IRN para mujeres embarazadas. Más bien la reducción del riesgo de DTN fue considerada una recomendación separada para mujeres capaces de quedar embarazadas (véase Prevención), debido a que los eventos más importantes en el desarrollo del tubo neural ocurren antes de que muchas mujeres estén al tanto de que están embarazadas (6).

Equivalentes de Folato Dietario (EFD)

Cuando los miembros de la Junta de Nutrición y Alimentos del Instituto de Medicina establecieron la nueva recomendación dietaria de folato, ellos introdujeron una nueva unidad, el Equivalente de Folato Dietario (EFD). El uso del EFD refleja una mayor biodisponibilidad del ácido fólico sintético encontrado en suplementos y alimentos fortificados, en comparación con la de folatos naturales presentes en los alimentos (6).

  • 1 microgramo (mcg) de folato alimentario aporta 1 mcg de EFD
  • 1 mcg de ácido fólico ingerido con las comidas o como alimento fortificado aporta 1.7 mcg de EFD
  • 1 mcg de ácido fólico (suplemento) ingerido con el estómago vacío aporta 2 mcg de EFD

Por ejemplo, una porción de alimento que contenga 60 mcg de folato aportaría 60 mcg de EFD, mientras una porción de tallarines fortificados con 60 mcg de ácido fólico aportaría 1.7 x 60 = 102 mcg de EFD, debido a una biodisponibilidad más alta de ácido fólico. Un suplemento de 400 mcg de ácido fólico ingerido con el estómago vacío aportaría 800 mcg de EFD. Debe tenerse en cuenta que los EFDs fueron determinados en estudios con adultos, y no se ha estudiado si el ácido fólico en la fórmula infantil es más biodisponible que los folatos en la leche materna. No es recomendable utilizar EFDs para determinar el requerimiento de ácido fólico en el infante.

Ingesta Recomendada de Nutrientes (IRN) para Folato en Equivalentes de Folato Dietario (EFD)
Etapa de la Vida Edad Hombres (mcg/día) Mujeres (mcg/día)
Infantes 0-6 meses 65 (IA) 65 (IA)
Infantes 7-12 meses 80 (IA) 80 (IA)
Niños 1-3 años 150 150
Niños 4-8 años 200 200
Niños 9-13 años 300 300
Adolescentes 14-18 años 400 400
Adultos 19 años y más 400 400
Embarazo Todas las edades - 600
Amamantamiento Todas las edades - 500

Variación genética en las necesidades de folato

Un polimorfismo común o una variación en el gen para la enzima metilentetrahidrofolato reductasa (MTHFR), conocido como el polimorfismo C677T MTHFR, produce una enzima menos estable (7). Dependiendo de la población, 50% de las personas podrían haber heredado una copia (C/T), y de un 5% a un 25% de las personas podrían haber heredado dos copias (T/T) del gen MTHFR anormal. La MTHFR juega un papel importante en la mantención de una coenzima folato específica necesaria para formar metionina a partir de homocisteína (ver diagrama). Cuando la ingesta de folato es baja, los individuos que son homocigotos (T/T) para el gen anormal tienen niveles menores de la enzima MTHFR, y por lo tanto, mayores niveles de homocisteína en su sangre (8). Un estado nutricional de folato mejorado parece estabilizar la enzima MTHFR, causando niveles mejorados de la enzima y menores niveles de homocisteína. Una pregunta importante acerca del folato, para la que aún no hay respuesta, es si la actual IRN es suficiente para normalizar los niveles de la enzima MTHFR en individuos que son homocigotos para el polimorfismo C677T, o si estos individuos tienen requerimientos de folato más altos que la IRN (9).

Prevención de Enfermedades

Complicaciones del embarazo

Defectos del tubo neural

El crecimiento y el desarrollo fetal se caracterizan por una división celular generalizada. Disponer de folato suficiente es fundamental para la síntesis de ADN y ARN. Los defectos del tubo neural resultan en anencefalia o en espina bífida, los que son defectos de nacimiento devastadores, y algunas veces, fatales. Los defectos tienen lugar entre los días 21 y 27 después de la concepción, un tiempo en el que muchas mujeres no se dan cuenta de que están embarazadas (10). El riesgo de DTN en los Estados Unidos antes de la fortificación de alimentos con ácido fólico, se estimaba que era de 1 por cada 1,000 embarazos (1). Resultados de ensayos aleatorizados han demostrado reducciones de un 60% a un 100% de los casos de DTN, cuando mujeres en período periconcepcional (alrededor de un mes antes y un mes después de la concepción) consumieron suplementos de ácido fólico, además de una dieta variada. Los resultados de estos y otros estudios llevaron a que el Servicio de Salud Pública de los EE.UU. recomendara que todas las mujeres en condiciones que de quedar embarazadas consumieran 400 mcg de ácido fólico diariamente para prevenir DTN porque el ácido fólico debe estar disponible desde muy temprano en el embarazo, y debido a que muchos de los embarazos en EE.UU. no son planificados, al parecer menos de la mitad de las mujeres que quedan embarazadas sigue la recomendación, a pesar de lo efectivo que ha resultado la suplementación con ácido fólico (11). Para disminuir la incidencia de DTN, la legislación implementada por la FDA en 1998 exige la fortificación con ácido fólico de todos los productos de grano enriquecidos (véase Fuentes). El nivel de fortificación con ácido fólico exigido en EE.UU. se estimó para aportar 100 mcg de ácido fólico adicional a la dieta de una persona promedio, considerando que probablemente este aporte es aún mayor debido al abuso de ácido fólico por los fabricantes de alimentos (9). Los Centros para Prevención y Control de Enfermedades reportaron que la frecuencia de DTN en los EE.UU. ha disminuido un 26% desde el mandato (12). Sin embargo, estudios en Canadá, donde la fortificación es casi idéntica a la de EE.UU. (1.5 y 1.4 mg de ácido fólico por Kg. de grano, respectivamente), indican reducciones más grandes en la incidencia de DTN. De hecho, recientemente se manifestó que la legislación de fortificación ha prevenido aproximadamente el 50% de DTN en Canadá y EE.UU., pero que los progresos en los EE.UU. han sido, en gran parte, subestimados (13).

Otras complicaciones del embarazo

Un estado adecuado de folato podría también prevenir la aparición de otros tipos de defectos de nacimiento, incluyendo ciertos defectos cardiacos y malformaciones de las extremidades. Sin embargo, el respaldo de estos hallazgos no es tan claro ni consistente como el respaldo para la prevención de DTN (10). Además, bajos niveles de folato en la dieta durante el embarazo han sido asociados con riesgos aumentados de parto prematuro y bajo peso al nacer. Más recientemente, niveles elevados de homocisteína en la sangre, considerados como un indicador de deficiencia de folato funcional, han sido asociados con incidencia aumentada de aborto espontáneo así como también con complicaciones del embarazo como preeclampsia y desprendimiento de placenta (14). Por lo tanto, es razonable mantener la suplementación con ácido fólico a lo largo del embarazo, incluso luego del cierre del tubo neural para disminuir el riesgo de otros problemas durante el embarazo.

Enfermedades cardiovasculares

Homocisteína y enfermedades cardiovasculares

Los resultados de más de 80 estudios indican que incluso niveles moderadamente elevados de homocisteína en la sangre incrementan el riesgo de enfermedades cardiovasculares (4). Un análisis de estudios basados en la observación sobre homocisteína sanguínea y enfermedad vascular indicó que una baja prolongada del nivel de homocisteína plasmática de sólo 1 micromol/litro produce una reducción del riesgo de alrededor de un 10% (15). El mecanismo por el cual la homocisteína incrementa el riesgo de enfermedad vascular sigue siendo objeto de una gran cantidad de investigación, pero podría involucrar efectos adversos de la homocisteína en la coagulación sanguínea, vasodilatación arterial, y engrosamiento de las paredes arteriales (16). Aunque se han asociado consistentemente los niveles aumentados de homocisteína en la sangre con riesgo aumentado de enfermedades cardiovasculares, no está claro aún, si bajando los niveles de homocisteína se reducirá el riesgo de enfermedad cardiovascular (véase Folato y homocisteína). Por consiguiente, la Asociación Americana del Corazón recomienda la detección de niveles elevados de homocisteína total sólo en personas de "alto riesgo," por ejemplo, aquellos con historial personal o familiar de enfermedad cardiovascular prematura, malnutrición o síndromes de mala absorción, hipotiroidismo, falla renal, lupus, o personas que toman ciertos medicamentos (ácido nicotínico, teofilina, resinas fijadoras de ácidos biliares, metotrexato, y L-dopa). La mayoría de las investigaciones muestran que un nivel de homocisteína plasmática menor a 10 micromoles/litro está asociado con un menor riesgo de enfermedad cardiovascular, por lo que constituye un tratamiento razonable de individuos de alto riesgo (17).

Folato y homocisteína

Se ha asociado a las dietas ricas en folato con un riesgo disminuido de enfermedad cardiovascular. Un estudió que hizo un seguimiento a 1,980 hombres Finlandeses por 10 años encontró que aquellos que consumieron más folato en la dieta tenían un riesgo 55% más bajo de un evento coronario agudo, comparados con aquellos que consumieron menos folato en la dieta (18). De las tres vitaminas que regulan los niveles de la homocisteína, se ha demostrado que el ácido fólico tiene el mayor efecto en la disminución de los niveles basales de homocisteína en la sangre, cuando no coexiste con deficiencia de vitaminas B12 o B6 (véase Interacciones con nutrientes). Se ha descubierto que aumentar la ingesta de folato a través de alimentos ricos en folato o suplementos, disminuye los niveles de homocisteína. Más aún, los niveles de homocisteína sanguínea han disminuido desde que la EE.UU. FDA ordenó la fortificación con ácido fólico del grano para la alimentación (9). Un meta-análisis reciente de 25 ensayos controlados y aleatorizados encontró que la suplementación con 0.8 mg de ácido fólico diariamente reduce al máximo las concentraciones de homocisteína plasmática; dosis diarias de 0.2 mg y 0.4 mg de ácido fólico fueron asociadas con reducciones del 60% y 90%: respectivamente, en homocisteína plasmática (19). Un régimen de suplementos de 400 mcg de ácido fólico, 2 mg de vitamina B6, y 6 mcg de vitamina B12 ha sido recomendado por la Asociación Americana del Corazón, en caso de que una prueba inicial con una dieta rica en folato (véase Fuentes) no sea exitosa reduciendo adecuadamente los niveles de homocisteína (17). Aunque se ha descubierto que una ingesta aumentada de ácido fólico disminuye los niveles de homocisteína, actualmente no está claro si una ingesta aumentada de ácido fólico da lugar a un riesgo disminuido de enfermedades cardiovasculares. Varios ensayos aleatorizados y controlados con placebo se han llevado a cabo, o están actualmente en curso para determinar si la disminución de la homocisteína a través de la suplementación con ácido fólico u otras vitaminas B reduce la incidencia de enfermedades cardiovasculares. Un meta-análisis preliminar de la información de cuatro de los ensayos en curso, incluyendo cerca de 14,000 sujetos, mostró que la suplementación con vitamina B no tuvo efecto significativo sobre el riesgo de enfermedad coronaria o ataque cerebrovascular (20). De forma similar, otro meta-análisis de 12 ensayos controlados y aleatorizados, incluyendo información de 16,958 personas con enfermedades cardiovasculares o renales preexistentes, descubrió que la suplementación con ácido fólico no tuvo ningún efecto sobre enfermedad coronaria, ataque cerebrovascular, o sobre ninguna de las causas de mortalidad, a pesar de reducciones de 13%-52% en las concentraciones de homocisteína plasmática (21). Por consiguiente, La Asociación Americana del Corazón retiró su recomendación del uso de ácido fólico para prevenir enfermedades cardiovasculares en mujeres de alto riego (22). La finalización de los ensayos clínicos en marcha debería aportar una respuesta más definitiva sobre si el ácido fólico es beneficioso para la prevención o tratamiento de enfermedades cardiacas o ataques cerebrovasculares.

Cáncer

Se piensa que el cáncer surge de un daño al ADN por sobre la reparación continua de éste y/o de la expresión inadecuada de genes fundamentales. Debido a las importantes funciones que desempeña el folato en la síntesis y metilación del ADN y ARN, es posible que la ingesta de folato afecte tanto a la reparación del ADN como la expresión de los genes. El consumo de al menos cinco porciones de frutas y vegetales diariamente ha sido asociado con una incidencia de cáncer disminuida. Las frutas y verduras son una excelente fuente de folato, lo que podría jugar un papel en su efecto anticarcinogénico. Estudios basados en observaciones han dejado al descubierto que los niveles de folato disminuidos están asociados con cáncer de cuello uterino, colon y recto, pulmón, esófago, cerebro, páncreas y mama. Ensayos de intervención con suplementación de ácido fólico en humanos se han realizado principalmente en casos de cáncer cervical y colorrectal (colon y recto). Mientras los resultados en cáncer cervical han sido inconsistentes (2), los ensayos de intervención aleatorizados que conciernen al cáncer colorrectal han sido más prometedores (23, 24).

Cáncer colorrectal

Un meta-análisis reciente de siete estudios de cohorte y nueve estudios de caso y control reveló que el folato de los alimentos se asociaba inversamente con el riesgo de cáncer colorrectal, sin embargo, el folato total de los alimentos y del ácido fólico de suplementos, no fue asociado con el riesgo de cáncer colorrectal (25). Es importante destacar, que los estudios de caso y control examinados en éste meta-análisis eran altamente heterogéneos y que los autores declararon que la fibra dietética y otras vitaminas pudieron haber complicado la interpretación de sus resultados. A fin de cuentas, el papel del folato en la posible prevención del cáncer colorrectal aporta un ejemplo de la complejidad de las interacciones entre la genética y la nutrición. En general, estudios basados en observaciones indican que una ingesta de folato relativamente baja, y una ingesta elevada de alcohol se asocian con incidencia aumentada de cáncer colorrectal (1, 26, 27). El alcohol interfiere con la absorción y el metabolismo del folato (5). En un estudio prospectivo de más de 45,000 hombres profesionales sanos, la ingesta regular de más de dos bebidas alcohólicas por día duplicó el riesgo de cáncer de colon. La combinación de una alta ingesta de alcohol y una baja ingesta de folato produjo un riesgo aún mayor de cáncer de colon; sin embargo, una ingesta de alcohol aumentada en individuos que consumieron 650 mcg o más de folato por día, no se asoció con un riesgo aumentado de cáncer de colon (28). En algunos estudios, se ha descubierto que las personas que son homocigotos para el polimorfismo C677T MTHFR (T/T) se encuentran en menor riesgo de cáncer de colon cuando su ingesta de folato es adecuada. No obstante, se ha descubierto que individuos con el genotipo (T/T) se encuentran en mayor riesgo de cáncer colorrectal, cuando la ingesta de folato es baja o la de alcohol es alta (29, 30).

Mientras que el folato en la dieta podría ser un protector contra el cáncer colorrectal, altas dosis de ácido fólico suplementario podrían de hecho aumentar el crecimiento tumoral en pacientes con cáncer. Un ensayo quimiopreventivo reciente en pacientes con historial de adenoma colorrectal asoció la suplementación con 1 mg/día de ácido fólico (más de dos veces la IRN), con una tendencia estadística de presentar lesiones colorrectales avanzadas, así como también con un riesgo significativamente aumentado (mayor al doble) de presentar tres o más adenomas colorrectales (31). En este estudio, la suplementación con ácido fólico se asoció con un riesgo aumentado de cáncer también en otros sitios, principalmente en la próstata. Estudios basados en observaciones en humanos así como también en animales sobre folato en dosis elevadas y cáncer revelan resultados contradictorios. Por lo tanto, se necesita más investigación para determinar el papel de dosis elevadas de folato en la progresión del cáncer. Sin embargo, en otros estudios no se encontró evidencia indicando que la suplementación con ácido fólico se asociara con un riesgo aumentado de recurrencia de cancer colorectal (32, 33). Otros dos ensayos han asociado la suplementación con ácido fólico con un riesgo aumentado de cáncer de próstata (31, 34). En un meta-análisis reciente de siete ensayos randomizados y controlados se encontró que la suplementación con ácido fólico (800 mcg 40 mg por dia [mediana 2.5 mg por día] por 2.0 a 7.3 años) no aumentó ni el riesgo global ni la mortalidad debido a cáncer (35). Tanto estudios observacionales en humanos como experimentos en animales con una dieta alta en folato han dado resultados mixtos en relación al cáncer. Por tanto, se necesitan más estudios para determinar el papel de dietas altas en folato en la progresión de cáncer.

Cáncer de mama

Estudios donde se investiga si la ingesta de folato afecta el riesgo de cáncer de mama han arrojado resultados contradictorios (36). Los resultados de dos estudios prospectivos sugieren que una ingesta aumentada de folato podría reducir el riesgo de cáncer de mama en mujeres que consumen alcohol regularmente (37-39); se ha asociado la ingesta moderada de alcohol con un riesgo aumentado de cáncer de mama en mujeres en varios estudios. Interesantemente, los resultados de un estudio prospectivo de gran dimensión, en más de 88,000 enfermeras, informaron que la ingesta de ácido fólico no se asoció con cáncer de mama en mujeres que consumían menos de una bebida alcohólica por día. Sin embargo, en mujeres que consumían al menos una bebida alcohólica por día, la ingesta diaria de al menos 600 mcg de ácido fólico resulta en una reducción a la mitad del riesgo de desarrollar un cáncer de mama, en comparación con mujeres que consumían menos de 300 mcg de ácido fólico diariamente (39).

Enfermedad de Alzheimer y deterioro cognitivo

El papel del folato en la síntesis de ácidos-nucleicas y en reacciones de metilación es esencial para una función cerebral normal. En la última década, varios investigadores han descrito asociaciones entre niveles de folato disminuido y deterioro cognitivo en adultos mayores (40). Un gran estudio transversal en adultos mayores Canadienses reveló que aquellos individuos con bajos niveles de folato sérico eran más propensos a tener demencia, a ser internados y a deprimirse. Sin embargo, estos hallazgos pueden reflejar el estado nutricional empobrecido de adultos mayores institucionalizados e individuos con demencia. En el mismo estudio, se asociaron los bajos niveles de folato sérico con una probabilidad aumentada de problemas de memoria a corto plazo en adultos mayores sin signos de demencia (41). Un estudio en 30 monjas ancianas que vivían en el mismo convento, tenían la misma dieta y estilos de vida similares, reveló de una fuerte asociación entre niveles disminuidos de folato sanguíneo y la severidad de atrofia cerebral relacionada con enfermedad de Alzheimer (42). Estudios más recientes han revelado resultados contradictorios de los niveles de folato tiene impacto sobre el riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer. Un estudio en adultos mayores de etnias predominantemente Hispana y Afro-americana con alta prevalencia de factores de riesgo vascular, informó que una mayor ingesta de folato, en la dieta y por medio de suplementos de ácido fólico, fue asociada con un riesgo disminuido de enfermedad de Alzheimer (43). En comparación, un estudio prospectivo en ancianos informó que el folato de la dieta no se asocia con enfermedad de Alzheimer (44), mientras que otro estudio prospectivo informó que una alta ingesta de folato de los alimentos y de suplementos de ácido fólico se asociaba con tasas aumentadas de deterioro cognitivo en adultos mayores (45). Niveles de homocisteína moderadamente aumentados, así como también niveles de folato y vitamina B12 disminuidos, se han asociado con enfermedad de Alzheimer y demencia vascular. Un estudio en 370 hombres y mujeres ancianos, que fueron estudiados por tres años, asoció bajos niveles de vitamina B12 (≤ 150 pmol/L), o de folato (≤ 10 nmol/L) séricos, con el doble de riesgo de desarrollar enfermedad de Alzheimer (46). En una muestra de 1,092 hombres y mujeres sin demencia, seguidos por un promedio de diez años, aquellos con mayores niveles de homocisteína plasmática al inicio del estudio tenían un riesgo significativamente mayor de desarrollar enfermedad de Alzheimer y otros tipos de demencia (47). Aquellos con niveles de homocisteína plasmática mayores a 14 micromoles/litro, tenían casi el doble de riesgo de desarrollar enfermedad de Alzheimer.

Fuentes

Fuentes alimenticias

Las verduras de hoja verde (follaje) son fuentes ricas en folato y proporcionan la base para su nombre. Los jugos de frutas cítricas, las legumbres, y los cereales fortificados, también son excelentes fuentes de folato (1). La siguiente tabla muestra una serie de alimentos ricos en folato, junto con su contenido de folato en microgramos (mcg). Para mayor información del contenido de nutrientes de alimentos específicos, busque en la Base de Datos de Composición de los Alimentos del USDA (Departamento de Agricultura de EE.UU.).

Alimento Porción Folato (mcg)
Cereal de desayuno fortificado 1 taza 200-400
Jugo de naranja (desde un concentrado) 6 onzas 83
Espinaca (cocida) 1/2 taza 132
Espárragos (cocidos) 1/2 taza (~ 6 varitas) 134
Lentejas (cocidas) 1/2 taza 179
Garbanzos (cocidos) 1/2 taza 141
Habas (cocidas) 1/2 taza 78
Pan 1 rebanada 20 (Ácido fólico)*
Tallarines (cocidos) 1 taza 60 (Ácido fólico)*
Arroz (cocido) 1 taza 60 (Ácido fólico)*

*Para ayudar a prevenir defectos del tubo neural, la FDA ordenó que se agregara 1.4 miligramos (mg) de ácido fólico por cada kilogramos (kg) de cereal a los productos de grano refinado, los que ya estaban enriquecidos con niacina, tiamina, riboflavina, y hierro desde el 1o de enero de 1998. La adición de nutrientes a los alimentos con el fin de prevenir una deficiencia nutricional, o restaurar los nutrientes perdidos en el proceso, se conoce como fortificación. Se ha estimado que este nivel de fortificación aumenta la ingesta recomendada en un promedio de 100 mcg de ácido fólico por día (10).

Suplementos

La principal forma de folato suplementario es el ácido fólico. Está disponible en un sólo ingrediente y en productos combinados como vitaminas del complejo B y multivitamínicos. Dosis iguales o superiores a 1 mg requieren de receta médica (48).

Seguridad

Toxicidad

No hay efectos adversos asociados con el consumo en exceso de folato en los alimentos. Las preocupaciones en cuanto a su seguridad se limitan a la ingesta de ácido fólico sintético. Una deficiencia de vitamina B12, aunque con frecuencia sin diagnosticar, podría afectar a un número significativo de personas, especialmente en adultos mayores (véase Vitamina B12). Uno de los síntomas de la deficiencia de vitamina B12 es la anemia megaloblástica, que es indistinguible de la que se asocia con deficiencia de folato (véase Deficiencia). Grandes dosis de ácido fólico, administradas a un individuo con deficiencia de vitamina B12 no diagnosticada, pueden corregir la anemia megaloblástica sin corregir la deficiencia de vitamina B12 subyacente, dejando al individuo en riesgo de sufrir daño neurológico irreversible. Tales casos de progresión neurológica, en deficiencia de vitamina B12, se han visto en su mayoría a dosis de ácido fólico de 5,000 mcg (5 mg) o más altas. Con el fin de asegurar la prevención de un daño neurológico irreversible en personas con deficiencia de vitamina B12, La Junta de Nutrición y Alimentos del Instituto de Medicina recomienda que todos los adultos limiten su ingesta de ácido fólico (suplementos y fortificación) a 1,000 mcg (1 mg diario). La junta también señaló que la deficiencia de vitamina B12, es muy rara en mujeres en edad fértil, haciendo poco probable que un consumo de ácido fólico igual o mayor a 1000 mcg/día, cause problemas (1); sin embargo, la información sobre los efectos en grandes dosis es limitada.

Nivel de Ingesta Tolerable Máxima (NM) de ácido Fólico

Grupo etario NM (mcg/día)
Infantes 0-12 meses No es posible establecer*
Niños 1-3 años 300
Niños 4-8 años 400
Niños 9-13 años 600
Adolescentes 14-18 años 800
Adultos 19 años o más 1,000

*La fuente de la ingesta debiera ser sólo de alimentos y fórmula.

Interacción con drogas

Cuando se toman drogas anti-inflamatorias no esteroidales (AINEs), como la aspirina o el ibuprofeno, en dosis terapéuticas muy grandes (por ejemplo, para tratar artritis severa), éstas podrían interferir con el metabolismo del folato. En comparación, no se ha demostrado que el uso rutinario de AINEs en bajas dosis afecte negativamente el estado del folato. Se ha demostrado que el anticonvulsivo fenitoina inhibe la absorción intestinal de folato, y varios estudios han asociado un estado de folato disminuido con el uso a largo plazo de los anticonvulsivos fenitoina, fenobarbital, y pirimidona (49). Sin embargo, pocos estudios controlaron las diferencias en la ingesta de folato dietario, entre los usuarios, y los no usuarios de anticonvulsivos. Además, tomar ácido fólico al mismo tiempo que los agentes para reducir colesterol, colestiramina y colestipol, podría disminuir la absorción de ácido fólico (48). El metotrexato es un antagonista del ácido fólico, usado para tratar una serie de enfermedades que incluye artritis reumatoide y psoriasis. Algunos de los efectos secundarios del metotrexato son parecidos a los de una deficiencia de folato severa, y aumentar el folato dietario o el ácido fólico suplementario podría disminuir los efectos secundarios del metatrexato sin reducir su eficacia. Se ha demostrado que una serie de otros medicamentos tienen una actividad anti-folato, incluyendo trimetoprima (un antibiótico), pirimetamina (un antimalarial), triamtereno (un medicamento para la presión sanguínea), y sulfasalazina (un tratamiento para colitis ulcerosa). Los primeros estudios de anticonceptivos orales (píldoras anticonceptivas), que contenían altas dosis de estrógeno, mostraron efectos adversos sobre los niveles del folato; sin embargo, estos hallazgos no han sido respaldados por estudios más recientes con bajas dosis de anticonceptivos donde la ingesta de folato fue controlada (1).

Recomendación del Instituto Linus Pauling

La evidencia científica disponible demuestra que una ingesta de folato adecuada previene defectos del tubo neural y otros problemas del embarazo, que es útil en la disminución del riesgo de algunas formas de cáncer, especialmente en personas genéticamente susceptibles, y que podría reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares. El Instituto Linus Pauling recomienda que los adultos tomen un suplemento de 400 mcg de ácido fólico a diario, además del folato y ácido fólico consumido en la dieta. Un suplemento multivitamínico-mineral diario que contenga el 100% del Valor Diario (VD) para ácido fólico aporta 400 mcg de ácido fólico. Incluso con una ingesta de ácido fólico mayor al promedio de alimentos fortificados, es poco probable que la ingesta de ácido fólico diaria de una persona regularmente exceda el nivel de ingesta máxima tolerable de 1,000 mcg/día, establecida por la Junta de Nutrición y Alimentos (véase Seguridad).

Adultos mayores (> 50 años)

La recomendación de 400 mcg/día de ácido fólico suplementario, como parte de un suplemento multivitamínico-mineral diario, además de una dieta rica en folato, es especialmente importante en adultos mayores debido a que los niveles de homocisteína sanguínea tienden a aumentar con la edad (véase Prevención de enfermedades).

Referencias


Escrito en Abril de 2002 por:
Jane Higdon, Ph.D.
Instituto Linus Pauling de la Universidad Estatal de Oregon

Actualizado en Septiembre de 2007 por:
Victoria J. Drake, Ph.D.
Instituto Linus Pauling de la Universidad Estatal de Oregon

Revisado en Septiembre de 2007 por:
Barry Shane, Ph.D., Profesor
Departamento de Ciencias de la Nutrición y Toxicología
University of California, Berkeley

Traducido al Español en 2012 por:
Guillermo Sandoval, Facultad de Odontologia, Universidad de Chile;
Revisado y editado en Diciembre 2012 por:
Andrew F.G. Quest, Ph.D. y Lisette Leyton, Ph.D.,
Profesores Titulares del Instituto de Ciencias Biomédicas,
Facultad de Medicina, Universidad de Chile,
en el marco del proyecto Anillo #ACT1111, grupo NEMESIS.

La traducción de el MIC del Inglés al Español fue asegurado, en parte, por una subvención de Bayer Consumer Care AG, Basel, Switzerland.

Actualizado 5/9/11  Derechos de autoría 2000-2014  Instituto Linus Pauling


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