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"Vitamina A" es un término genérico para un gran número de compuestos interrelacionados. Retinol (un alcohol) y retinal (un aldehído) son referidos comúnmente como vitamina A preformada. El retinal en el cuerpo puede ser convertido en ácido retinoico, la forma de la vitamina A conocida por afectar la transcripción de genes. El retinol, el retinal, el ácido retinoico y los compuestos relacionados se conocen como retinoides. Al β-caroteno y a otros carotenoides que pueden ser convertidos por el cuerpo en retinol se les refiere como carotenoides provitamina A. Cientos de carotenoides distintos son sintetizados por plantas, pero sólo cerca del 10% son carotenoides provitamina A (1). La siguiente discusión se enfocará principalmente sobre vitamina A preformada y ácido retinoico.

Función

Visión

La retina se localiza en la parte posterior del ojo. Cuando la luz pasa a través del lente (cristalino), esta es percibida por la retina y convertida en un impulso nervioso para su interpretación por el cerebro. El retinol es transportado a la retina a través de la circulación y se acumula en las células epiteliales pigmentarias de la retina (Figura 1). Aquí, el retinol se esterifica para formar en retinil éster, el que se puede almacenar. Cuando es necesario, los retinil ésteres se descomponen (hidrolizan) e isomerizan para formar 11-cis-retinol, el que puede ser oxidado a 11-cis-retinal. El 11-cis-retinal puede ser transportado a través de la matriz de interfotoreceptores hacia los bastones donde se une a una proteína llamada opsina para formar el pigmento visual, rodopsina (también conocido como púrpura visual). Las células bastones con rodopsina pueden detectar cantidades de luz muy pequeñas, haciéndolas importantes para la visión nocturna. La absorción de un fotón de luz cataliza la isomerización de 11-cis-retinal a todo-trans retinal y concluye en su liberación. Esta isomerización gatilla una cascada de eventos, que conducen a la generación de una señal eléctrica hacia el nervio óptico. El impulso nervioso generado por el nervio óptico es transmitido al cerebro donde puede ser interpretado como visión. Una vez liberado, el todo-trans retinal es convertido en todo-trans retinol, el que se puede transportar a través de la matriz de interfotoreceptores hasta las células epiteliales de la retina, completando así el círculo visual (2). La insuficiencia de retinol disponible para la retina resulta en una adaptación a la oscuridad deteriorada, conocida como "ceguera nocturna."

Figura 1. El Ciclo Visual. El retinol es transportado a la retina a través de la circulación, en dónde penetra al interior de las células del epitelio pigmentario de la retina. En ese lugar, el retinol se esterifica para formar un retinil éster que pueda ser almacenado. Cuando es necesario, los ésteres de retinol se separan (hidrolizan) e isomerizan para formar 11-cis-retinol, el que puede ser oxidado para formar 11-cis-retinal. El 11-cis-retinal puede ser transportado a las células bastones, en donde se une a una proteína llamada opsina para formar el pigmento visual rodopsina (también conocido como púrpura visual). La absorción de un fotón de luz cataliza la isomerización del 11-cis-retinal en holo-trans-retinal, lo que provoca su liberación. Esta isomerización gatilla una cascada de eventos, conduciendo a la generación de una señal eléctrica en el nervio óptico. El impulso nervioso generado en el nervio óptico es transmitido al cerebro en donde puede ser interpretado como visión. Una vez liberado, el holo-trans-retinal se convierte en holo-trans-retinol, el que puede ser transportado a través de la matriz de interfotorreceptores hacia el epitelio celular retinal para completar el ciclo visual.

Regulación de la expresión de genes

El ácido retinoico (AR) y sus isómeros actúan como hormonas que afectan la expresión de genes y de este modo influencian a una serie de procesos fisiológicos. El ácido todo-trans-retinoico y el ácido 9-cis-retinoico son transportados a los núcleos de las células unidos a proteínas citoplasmáticas de unión a ácido retinoico (PCUAR). Dentro del núcleo, el AR se une con proteínas receptoras de ácido retinoico (Figura 2). Específicamente, el ácido todo-trans-retinoico se une con receptores de ácido retinoico (RAR) y el ácido 9-cis-retinoico se une con receptores retinoides X (RXR). Los RAR y el RXR forman heterodímeros RAR/RXR; estos heterodímeros se unen a las regiones reguladoras de un cromosoma llamadas elementos de respuesta a ácido retinoico (ERAR). Un dímero es un complejo de dos moléculas proteicas. Los heterodímeros son complejos de dos proteínas diferentes, mientras los homodímeros son complejos de dos proteínas iguales. La unión de todo-trans-AR y 9-cis-AR con RAR y RXR respectivamente, permite al complejo regular la velocidad de la transcripción de genes, influenciando de esta forma la síntesis de ciertas proteínas. El RXR podría también formar heterodímeros con receptores de hormona tiroidea (RHT) o con receptores de vitamina D (RVD). De esta manera, la vitamina A, la hormona tiroidea, y la vitamina D podrían interactuar para influenciar la transcripción de genes (3). A través de la estimulación e inhibición de la transcripción de genes específicos, el ácido retinoico juega un papel importante en la diferenciación celular, la especialización de las células para cumplir funciones fisiológicas altamente específicas. Varios de los efectos fisiológicos atribuidos a la vitamina A parecen resultar de su papel en la diferenciación celular.

Figura 2. Modelo simplificado de la regulación de la expresión genética a través de isómeros de ácido retinoico (RA). El ácido holo-trans-retinoico (all-trans-RA) y el ácido 9-cis-retinoico (9-cis-RA) son transportados hasta el núcleo de las células unidos a proteínas citoplasmáticas que unen ácido retinoico. Dentro del núcleo, el all-trans-RA se une a receptores de ácido retinoico (RAR) y el 9-cis-RA se une a receptores retinoides (RXR). RAR y RXR forman heterodímeros RAR/RXR, los que se unen a regiones reguladoras de los cromosomas denominadas elementos de respuesta a ácido retinoico (RARE, en Inglés). La unión de all-trans-RA y 9-cis-RA a RAR y RXR respectivamente, permite al complejo regular la tasa de transcripción de genes.

Inmunidad

A la vitamina A comúnmente se le conoce como a la vitamina anti-infectiva, debido a que es necesaria para el funcionamiento normal del sistema inmune (4). Las células epiteliales y mucosas (las células que recubren las vías respiratorias, el tracto digestivo, y el tracto urinario) funcionan como una barrera y conforman la primera línea de defensa corporal contra una infección. El retinol y sus metabolitos son necesarios para mantener la integridad y la función de estas células (5). La vitamina A y el ácido retinoico (AR) juegan un papel fundamental en el desarrollo y la diferenciación de glóbulos blancos como los linfocitos, que desempeñan funciones críticas en la respuesta inmune. La activación de los linfocitos T, las células regulatorias más importantes del sistema inmune, parecen necesitar de la unión de ácido todo-trans-retinoico con RAR (3).

Crecimiento y desarrollo

Se sabe que tanto el exceso como la deficiencia de vitamina A causan defectos de nacimiento. El retinol y el ácido retinoico (AR) son esenciales para el desarrollo embrionario (4). Durante el desarrollo fetal, el AR funciona en el desarrollo de las extremidades y en la formación del corazón, ojos y orejas (6). Adicionalmente, se ha descubierto que el AR regula la expresión del gen de la hormona del crecimiento.

Producción de eritrocitos

Los eritrocitos, como todas las células sanguíneas, derivan de células precursoras denominadas células madre. Las células madre dependen de retinoides para su diferenciación normal en eritrocitos. Además, la vitamina A parece facilitar la movilización del hierro desde los sitios de depósito a los de desarrollo de eritrocitos para su incorporación a la hemoglobina, el transportador de oxígeno en los eritrocitos (2, 7).

Interacción con nutrientes

Zinc

Se piensa que la deficiencia de zinc interfiere con el metabolismo de la vitamina A en varias formas: (1) la deficiencia de zinc resulta en una síntesis disminuida de proteínas de unión a retinol (PUR), las que transportan el retinol a través de la circulación hacia los tejidos (por ejemplo, la retina) y también protegen al organismo contra la potencial toxicidad del retinol; (2) la deficiencia de zinc resulta en una actividad disminuida de la enzima que libera al retinol de su forma almacenada, retinol palmitato, en el hígado; y (3) el zinc es necesario para la enzima que convierte al retinol en retinal (8, 9). Hasta la fecha, las consecuencias médicas de una deficiencia de zinc sobre el estado nutricional de la vitamina A en humanos no están claras (10).

Hierro

La deficiencia de vitamina A podría exacerbar la anemia por deficiencia de hierro. La suplementación con vitamina A tiene efectos benéficos sobre la anemia ferropénica y mejora el estado nutricional del hierro entre niños y mujeres embarazadas. La combinación de vitamina A y hierro suplementarios parece reducir la anemia más efectivamente que la suplementación con hierro o con vitamina A por si sola (11). Por otra parte, estudios en ratas han demostrado que la deficiencia de hierro altera los niveles plasmáticos y hepáticos de vitamina A (12, 13).

Deficiencia

Deficiencia de vitamina A y visión

La deficiencia de vitamina A en niños de países en desarrollo es la principal causa prevenible de ceguera (14). La evidencia más temprana de deficiencia de vitamina A es la mala adaptación a la oscuridad o ceguera nocturna. Una deficiencia leve de vitamina A podría producir cambios en la conjuntiva (comisura del ojo) denominados manchas de Bitot. Una deficiencia severa o prolongada de vitamina A causa una condición denominada xeroftalmia (ojo seco), caracterizada por cambios en las células de la córnea (capa transparente del ojo) que en última instancia produce úlceras corneales, cicatrices y ceguera (4, 9).

Deficiencia de vitamina A y enfermedades infecciosas

La deficiencia de vitamina A puede considerarse una enfermedad de inmunodeficiencia nutricionalmente adquirida (15). Incluso los niños que son sólo deficientes leves de vitamina A tienen una incidencia más alta de enfermedades respiratorias y diarrea así como también una tasa de mortalidad por enfermedades infecciosas más alta comparados con niños que consumen suficiente vitamina A (16). Se ha encontrado que la suplementación con vitamina A disminuye tanto la severidad y la incidencia de las muertes relacionadas con diarrea y sarampión en países en desarrollo, donde es común la deficiencia de vitamina A (17). El comienzo de una infección reduce muy rápidamente los niveles sanguíneos de retinol. Se cree que este fenómeno está generalmente relacionado con una síntesis reducida de proteínas de unión a retinol (PUR) en el hígado. De esta forma, la infección estimula un círculo vicioso, ya que un estado nutricional insuficiente de vitamina A se relaciona con una severidad y una probabilidad de muerte por enfermedades infecciosas aumentadas (18). Sin embargo, una revisión reciente de cuatro estudios concluyó que la suplementación con vitamina A no es beneficiosa reduciendo la transmisión del VIH de madre a hijo (19). Otro estudio encontró que las mujeres infectadas con VIH que eran deficientes de vitamina A eran de tres a cuatro veces más propensas a transmitir el VIH a sus hijos (20).

La Ingesta Diaria Recomendada (IDR)

La IDR para vitamina A fue revisada por la Junta de Nutrición y Alimentos (JNA) del Instituto de Medicina en el 2001. La última IDR se basó en la cantidad necesaria para asegurar una reserva suficiente (4 meses) de vitamina A en el cuerpo como para mantener una función reproductiva, inmune, expresión génica y visión normales (21). La siguiente tabla muestra los valores de la IDR tanto en microgramos (mcg) como en Equivalentes de actividad de Retinol (EAR) y en unidades internacionales (UI). Para más información sobre estas unidades, véase la sección sobre EAR.

Ingesta Diaria Recomendada (IDR) de Vitamina A como Vitamina A Preformada (Equivalentes de Actividad de Retinol)
Etapa de la Vida  Edad  Hombres: mcg/día (UI/día)  Mujeres: mcg/día (UI/día) 
Infantes (IA 0-6 meses  400 (1,333 UI) 400 (1,333 UI)
Infantes (IA)  7-12 meses  500 (1,667 UI)  500 (1,667 UI)
Niños  1-3 años  300 (1,000 UI) 300 (1,000 UI)
Niños  4-8 años  400 (1,333 UI) 400 (1,333 UI)
Niños  9-13 años  600 (2,000 UI) 600 (2,000 UI)
Adolescentes  14-18 años  900 (3,000 UI) 700 (2,333 UI)
Adultos  19 años y más  900 (3,000 UI) 700 (2,333 UI)
Embarazo  18 años y menos  750 (2,500 UI)
Embarazo  19 años y más 770 (2,567 UI)
Amamantamiento  18 años y menos  1,200 (4,000 UI)
Amamantamiento  19 años y más  1,300 (4,333 UI)

Prevención de Enfermedades

Cáncer

Estudios en células de cultivo y en modelos animales han documentado la capacidad de los retinoides naturales y sintéticos de reducir significativamente la carcinogénesis en piel, mama, colon, próstata, y otros lugares (2). Sin embargo, los resultados de los estudios que examinan la relación entre el consumo de vitamina A preformada y el cáncer en humanos son menos claros.

Cáncer de pulmón

Al menos diez estudios prospectivos han comparado los niveles sanguíneos de referencia de retinol entre personas que subsecuentemente desarrollaron cáncer de pulmón y aquellas que no. Sólo uno de estos estudios encontró una asociación inversa estadísticamente significativa entre el retinol sérico y el riesgo de cáncer pulmonar (22). Los resultados del Ensayo de Eficacia de Beta-Caroteno y Retinol (CARET en inglés) sugieren que la suplementación con altas dosis de vitamina A y β-caroteno deberían ser evitados en personas con alto riesgo de cáncer (23). A cerca de 9,000 personas (fumadores y personas expuestas al asbesto) se les asignó un régimen diario de 25,000 UI de retinol y 30 miligramos de β-caroteno, mientras a un número similar de personas se les asignó un placebo. Después de cuatro años de seguimiento, la incidencia de cáncer de pulmón fue un 28% más alta en el grupo suplementado comparado con el grupo con placebo. Una posible explicación para tales hallazgos es que el ambiente oxidativo del pulmón, creado por el humo o la exposición al asbesto, da lugar a productos inusuales de la degradación de carotenoides, los que están involucrados en la carcinogénesis. Actualmente, parece poco probable que una ingesta aumentada de retinol disminuya el riesgo de cáncer de pulmón, aunque los efectos del retinol podrían ser diferentes entre no fumadores y fumadores (22).

Cáncer de mama

Se ha encontrado que el retinol y sus metabolitos reducen el crecimiento in vitro de las células mamarias cancerígenas, pero estudios observacionales de la ingesta recomendada de retinol en humanos no han confirmado esto in vivo (24). La mayoría de los estudios epidemiológicos han fallado en encontrar asociaciones significativas entre la ingesta de retinol y el riesgo de cáncer de mama en mujeres (25-28), aunque un estudio prospectivo de gran tamaño encontró que la ingesta total de vitamina A se asoció inversamente con el riesgo de cáncer de mama en mujeres premenopáusicas con una historia familiar de cáncer mamario (29). Los niveles sanguíneos de retinol reflejan la ingesta tanto de vitamina A preformada como de carotenoides provitamina A como el β-caroteno. Aunque un estudio de caso y control encontró que los niveles de retinol sérico y los niveles de antioxidantes en el suero se relacionan inversamente con el riesgo de cáncer mamario (30), dos estudios prospectivos no observaron asociaciones significativas entre los niveles sanguíneos de retinol y el riesgo subsecuente de desarrollar cáncer de mama (31, 32). En la actualidad, hay poca evidencia en humanos de que una ingesta incrementada de vitamina A preformada o de retinol reduzca el riesgo de cáncer de mama.

Tratamiento de Enfermedades

Dosis farmacológicas de retinoides

(véase también Nivel Máximo)

Los retinoides se utilizan en dosis farmacológicas para tratar varias condiciones, incluyendo retinitis pigmentosa, leucemia promielocítica aguda y varias enfermedades a la piel. Es importante destacar que el tratamiento con dosis altas de retinoides naturales o sintéticos anula los mecanismos de control propios del cuerpo; por lo tanto, las terapias retinoideas se asocian con potenciales efectos secundarios y toxicidades. Adicionalmente, se ha encontrado que todos los compuestos retinoides causan defectos de nacimiento. Así, las mujeres que tienen la posibilidad de quedar embarazadas deberían evitar el tratamiento con estos medicamentos. Los retinoides tienden a ser de muy larga duración: se ha reportado que efectos secundarios y defectos de nacimiento ocurren meses después de descontinuar la terapia con retinoides (2). Los retinoides sobre los que se discute a continuación son medicamentos sujetos a prescripción y no deberían ser utilizados sin supervisión médica.

Retinitis pigmentosa

La retinitis pigmentosa describe un amplio espectro de trastornos genéticos que resultan en la pérdida progresiva de células fotorreceptoras (bastones y conos) en la retina del ojo (33). Los primeros síntomas de retinitis pigmentosa incluyen una mala adaptación a la oscuridad y ceguera nocturna, seguido por la pérdida progresiva de visión periférica y central con el paso del tiempo. Los resultados de un ensayo aleatorizado y controlado en más de 600 pacientes con formas comunes de retinitis pigmentosa señaló que la suplementación con 4,500 mcg (15,000 UI)/día de vitamina A preformada (retinol) disminuyó significativamente la pérdida de la función retinal por un periodo de 4 a 6 años (34). En contraste, la suplementación con 400 UI/día de vitamina E aumentó la pérdida de la función retinal en una cantidad pequeña pero significativa, sugiriendo que los pacientes con formas comunes de retinitis pigmentosa podrían beneficiarse de la suplementación con vitamina A a largo plazo, pero evitando la suplementación con vitamina E en niveles mayores a los que se encuentran en un multivitamínico típico. Hasta 12 años de seguimiento en estos pacientes no revelaron ningún síntoma de toxicidad hepática como resultado de un exceso en la ingesta de vitamina A (35). La suplementación con dosis elevadas de vitamina A para frenar el progreso de la retinitis pigmentosa requiere de supervisión médica y debe ser discontinuada si existe posibilidad de embarazo (véase Seguridad).

Leucemia promielocítica aguda

La diferenciación normal de las células troncales mieloides en la médula ósea da lugar a las plaquetas, eritrocitos y glóbulos blancos, los que son importantes para la respuesta inmune. La diferenciación alterada de estas células troncales resulta en la proliferación de células leucémicas inmaduras, dando lugar a leucemia. Se ha descubierto una mutación del receptor del ácido retinoico (RAR) en pacientes con un tipo específico de leucemia denominada leucemia mielocítica aguda (LMA). El tratamiento con ácido todo-trans-retinoico o con dosis altas de todo-trans-retinil palmitato restaura la diferenciación normal y conduce a la mejoría en algunos pacientes con LMA (2, 18).

Enfermedades de la piel

Se han utilizado retinoides naturales y sintéticos como agentes farmacológicos para tratar trastornos de la piel. El etretinato y la acitretina son retinoides que se han usado en el tratamiento de psoriasis, mientras la tretinoina (Retin-A) y la isotretinoina (Accutane) se han utilizado exitosamente para tratar acné severo. Lo más probable es que los retinoides interfieran con la transcripción de los factores de crecimiento epiteliales y sus receptores (2). El uso de dosis farmacológicas de retinoides por mujeres embarazadas causa defectos de nacimiento (véase Seguridad en el embarazo).

Fuentes

Equivalentes de Actividad de Retinol (EAR)

Diferentes fuentes alimenticias de vitamina A poseen potencias diferentes. Por ejemplo, los β-carotenos se absorben menos fácilmente que el retinol, y deben ser convertidos por el cuerpo en retinal y retinol. El estándar internacional más reciente de la medida de vitamina A son los Equivalentes de Actividad de Retinol (EAR), los que representan la actividad de la vitamina A como retinol. Dos microgramos (mcg) de β-caroteno en aceite entregados como un suplemento pueden ser convertidos por el cuerpo en 1 mcg de retinol dando una proporción de EAR de 2:1. No obstante, 12 mcg de β-caroteno en los alimentos son necesarios para aportar al cuerpo 1 mcg de retinol, dando al β-caroteno dietético una proporción de EAR de 12:1. Otros carotenoides provitamina A en los alimentos se absorben menos fácilmente que el β-caroteno, resultando en proporciones de EAR de 24:1. La tabla a continuación muestra las proporciones de EAR para el β-caroteno y otros carotenoides provitamina A (21). Un estándar internacional más antiguo, aún ampliamente utilizado, son las unidades internacionales (UI). Una unidad internacional es equivalente a 0.3 mcg de retinol.

Proporciones de Equivalentes de Actividad de Retinol (EAR) para β-Caroteno y Otros Carotenoides Provitamina A
Cantidad Consumida Cantidad Bioconvertida a Retinol  Proporción de EAR 
1 mcg de vitamina A alimenticia o suplementaria  1 mcg de retinol*  1:1 
2 mcg de β-caroteno suplementario  1 mcg de retinol  2:1 
12 mcg de β-caroteno dietario  1 mcg de retinol  12:1 
24 mcg de α-caroteno dietario  1 mcg de retinol  24:1 
24 mcg de β-criptoxantina dietaria 1 mcg de retinol  24:1
*Una UI es equivalente a 0.3 microgramos (mcg) de retinol, y un mcg de retinol es equivalente a 3.33 UI de retinol.

Fuentes alimenticias

Generalmente no se encuentra retinol libre en los alimentos. El retinil palmitato, un precursor y la forma de depósito del retinol, se encuentra en alimentos de origen animal. Las plantas contienen carotenoides, algunos de los cuales son precursores de vitamina A (por ejemplo, α-caroteno, β-caroteno y β-criptoxantina). Los vegetales amarillos y naranjos contienen cantidades significativas de carotenoides. Los vegetales verdes también contienen carotenoides, aunque su color se enmascara por el color verde de la clorofila (1). En la tabla a continuación se muestra una serie de buenas fuentes alimenticias de vitamina A junto a su contenido de vitamina A en microgramos de equivalentes de actividad de retinol (mcg de EAR). En aquellos alimentos donde la actividad de retinol proviene principalmente de carotenoides provitamina A, se muestran el contenido de carotenoides y los equivalentes de actividad de retinol. Podrías utilizar la base de datos de composición de los alimentos del USDA para revisar los alimentos y su contenido de varios carotenoides diferentes, incluyendo licopeno, luteína y zeaxantina. El listado de UI de vitamina A en la base de datos del USDA, no obstante, no toma en consideración la biodisponibilidad de varios de los carotenoides. Para obtener un estimado más preciso de los valores de UI de vitamina A de los alimentos que contienen carotenoides, multiplique los EAR por 3.33.

Alimento Porción Vitamina A, EAR
Vitamina A, UI Retinol, mcg Retinol, UI
Aceite de hígado de bacalao 1 cucharada pequeña 1,350 mcg 4,500 UI 1,350 mcg 4,500 UI
Cereal de desayuno fortificado 1 porción 150-230 mcg 500-767 UI 150-230 mcg 500-767 UI
Huevo 1 grande 91 mcg 303 UI 89 mcg 296 UI
Mantequilla 1 cucharada grande 97 mcg 323 UI 95 mcg 317 UI
Leche entera 1 taza (8 onzas fluidas) 68 mcg 227 UI 68 mcg 227 UI
Leche semi-descremada (con vitamina A) 1 taza (8 onzas fluidas) 134 mcg 447 UI 134 mcg 447 UI
Leche descremada (con vitamina A) 1 taza (8 onzas fluidas) 149 mcg 497 UI 149 mcg 497 UI
Camote, enlatado ½ taza, en puré 555 mcg 1,848 UI 0 0
Camote, al horno ½ taza 961 mcg 3,203 UI 0 0
Calabaza, enlatada ½ taza 953 mcg 3,177 UI 0 0
Zanahoria (cruda) ½ taza, chopped 538 mcg 1,793 UI 0 0
Melón (o cantalupo) ½ melón mediano 467 mcg 1,555 UI 0 0
Mango 1 fruta 79 mcg 263 UI 0 0
Espinaca ½ taza, cocida 472 mcg 1,572 UI 0 0
Brócoli ½ taza, cocida 60 mcg 200 UI 0 0
Col rizada ½ taza, cocida 443 mcg 1,475 UI 0 0
Calabacín  ½ taza, cocida 572 mcg 1,907 UI 0 0

Suplementos

Las principales formas de vitamina A preformada (retinol) en los suplementos son el retinil palmitato y el retinil acetato. El β-caroteno también es una fuente común de vitamina A en los suplementos, y muchos de ellos proveen una combinación de retinol y β-caroteno (36). Si algún porcentaje del total del contenido de vitamina A de un suplemento proviene del β-caroteno, esta información se incluye en la Información Nutricional etiquetada bajo vitamina A. La mayoría de los suplementos multivitamínicos disponibles en los EE.UU. aportan 1,500 mcg (5,000 UI) de vitamina A, lo que es sustantivamente mayor que la actual IDR para vitamina A. Esto se debe al hecho de que los Valores Diarios (VD) utilizados por la FDA para el etiquetado de suplementos se basaron en la IDR establecida en 1968 en vez de la IDR más reciente, y típicamente los suplementos multivitamínicos aportan el 100% del VD de la mayoría de los nutrientes. Debido a que las ingestas de retinol de 5,000 UI/día podrían asociarse con un riesgo aumentado de osteoporosis en adultos mayores (véase Seguridad), algunas compañías han reducido el contenido de retinol en sus suplementos multivitamínicos a 750 mcg (2,500 UI).

Seguridad

Toxicidad

La condición causada por la toxicidad de la vitamina A se denomina hipervitaminosis A. ésta es causada por el sobreconsumo de vitamina A preformada, no de carotenoides. La vitamina A preformada se absorbe rápidamente, pero se elimina lentamente del cuerpo. Por lo tanto, la toxicidad de la vitamina A preformada podría resultar aguda debido a una exposición a dosis altas en un periodo de tiempo corto, o crónica a causa de una ingesta mucho más baja (2). La toxicidad aguda de vitamina A es relativamente rara, y los síntomas incluyen nauseas, dolor de cabeza, fatiga, pérdida de apetito, mareos, piel seca, descamación y edema cerebral. Los signos de toxicidad crónica incluyen piel seca y pruriginosa, descamación, pérdida de apetito, dolor de cabeza, edema cerebral y dolor de huesos y articulaciones. También en infantes, los síntomas de toxicidad de vitamina A incluyen fontanelas prominentes. Casos severos de hipervitaminosis A podrían derivar en daño hepático, hemorragia y coma. Generalmente, los signos de toxicidad se asocian con el consumo a largo plazo de vitamina A en excesos de 10 veces la IDR (8,000 a 10,000 mcg/día o 25,000 a 33,000 UI/día). Sin embargo, se necesita más información para determinar si la toxicidad subclínica de vitamina A es un motivo de preocupación en ciertas poblaciones (37). Existe evidencia de que algunas poblaciones podrían ser más susceptibles a la toxicidad en dosis más bajas, incluyendo a los ancianos, bebedores de alcohol crónicos, y a algunas personas con predisposición genética al colesterol alto (8). En enero de 2001, la Junta de Nutrición y Alimentos del Instituto de Medicina estableció el nivel máximo de ingesta tolerable (NM) de vitamina A para adultos en 3,000 mcg (10,000 UI)/día de vitamina A preformada (21).

Nivel Máximo de Ingesta Tolerable (NM) de Vitamina A Preformada (Retinol)
Grupo Etario  NM in mcg/day (UI/day)
Infantes 0-12 meses  600 (2,000 UI) 
Niños 1-3 años  600 (2,000 UI) 
Niños 4-8 años  900 (3,000 UI) 
Niños 9-13 años  1,700 (5,667 UI) 
Adolescentes 14-18 años  2,800 (9,333 UI) 
Adultos 19 años y más   3,000 (10,000 UI) 

Seguridad en el embarazo

Aunque el desarrollo fetal normal necesita una ingesta suficiente de vitamina A, se sabe que el consumo de un exceso de vitamina A preformada (retinol) durante el embarazo ocasiona defectos de nacimiento. No se ha visto ningún aumento del riesgo de defectos de nacimiento asociados con vitamina A a dosis bajo los 3,000 mcg/día (10,000 UI/día) de vitamina A preformada (21). Ya que una serie de alimentos en los EE.UU. se fortifica con vitamina A preformada, las mujeres embarazadas deberían evitar suplementos multivitamínicos o prenatales que contengan más de 1,500 mcg (5,000 UI) de vitamina A (38). No existe evidencia indicando que la vitamina A del β-caroteno incrementa el riesgo de defectos de nacimiento. Se sabe que el etretinato y la isotretinoina (Accutane), derivados sintéticos del retinol, producen serios defectos de nacimiento y no deberían tomarse durante el embarazo, o si existe la posibilidad de quedar embarazada. La tretinoina, otro derivado del retinol, se prescribe como una preparación tópica que se aplica sobre la piel. Debido a la potencial absorción sistémica de la tretinoina tópica, no se recomienda su uso durante el embarazo.

¿Las ingestas elevadas de vitamina A incrementan el riesgo de osteoporosis?

Los resultados de algunos estudios señalan que la ingesta de vitamina A no se asocia con efectos perjudiciales sobre la densidad mineral ósea (DMO) o el riesgo de fractura (39, 41). Sin embargo, los resultados de algunos estudios prospectivos sugieren que las ingestas en exceso a largo plazo de vitamina A preformada en dosis de 1,500 mcg/día (5,000 UI/día) se asocian con un riesgo incrementado de fractura osteoporótica y DMO disminuida en hombres y mujeres mayores (42-44). Aunque este nivel de ingesta es mayor que la IDR de 700-900 mcg/día (2,300-3,000 UI/día), es sustancialmente más baja que el NM de 3,000 mcg/día (10,000 UI/día). Sólo las ingestas excesivas de vitamina A preformada (retinol), y no de β-caroteno, se asociaron con efectos adversos sobre la salud ósea. Aunque estos estudios observacionales no pueden proporcionar una causa para la asociación entre una ingesta excesiva de retinol y la osteoporosis, información experimental limitada sugiere que el exceso de retinol podría estimular la resorción ósea (45) o interferir con la capacidad de la vitamina D para mantener el balance del calcio (46). En los EE.UU., la ingesta de retinol en exceso de 5.000 UI/día puede ser fácilmente alcanzada por quienes consumen regularmente suplementos multivitamínicos y/o alimentos fortificados, incluyendo algunos cereales para el desayuno. En el extremo opuesto, un número significativo de personas ancianas tienen ingestas de vitamina A insuficientes, las que también han sido asociadas con DMO disminuida. Un estudio en hombres y mujeres ancianos encontró que la DMO era óptima a ingestas de vitamina A cercanas a la IDR (43). Hasta que los suplementos y alimentos fortificados sean reformulados para reproducir la actual IDR de vitamina A, tiene sentido buscar suplementos multivitamínicos que contengan 2,500 UI de vitamina A o suplementos multivitamínicos que contengan 5,000 UI de vitamina A, de la que al menos un 50% provenga del β-caroteno.

Interacción con drogas

El consumo crónico de alcohol deriva en el agotamiento de los depósitos hepáticos de vitamina A, y podría contribuir al daño hepático inducido por alcohol (47). Sin embargo, la toxicidad hepática de la vitamina A preformada (retinol) es realzada por el consumo crónico de alcohol, disminuyendo así la ventana terapéutica para la suplementación con vitamina A en alcohólicos (48). Los anticonceptivos orales que contienen estrógeno y progestina incrementan en el hígado la síntesis de proteínas de unión a retinol (PUR), aumentando la exportación del complejo PUR-retinol en la sangre. No se sabe si esto incrementa o no la necesidad dietética de vitamina A. Los retinoides o los retinoides análogos, incluyendo acitretina, ácido todo-trans-retinoico, bexaroteno, etretinato e isotretinoina (Accutane), no debieran ser usados en combinación con suplementos de vitamina A, debido a que podrían incrementar el riesgo de toxicidad de la vitamina A (36).

Recomendación del Instituto Linus Pauling

La IDR de vitamina A (2,300 UI/día para mujeres y 3,000 UI/día para hombres) es la suficiente para mantener una expresión génica, función inmune y visión normales. Sin embargo, seguir la recomendación del Instituto Linus Pauling de tomar diariamente un suplemento multivitamínico/mineral podría aportar hasta 5,000 UI/día de vitamina A como retinol, la cantidad que ha sido asociada con efectos adversos sobre la salud ósea en adultos mayores. Por esta razón, recomendamos tomar un suplemento multivitamínico/multimineral que no aporte más de 2,500 UI de vitamina A o un suplemento que aporte 5,000 UI de vitamina A, de la que al menos un 50% provenga del β-caroteno. Los suplementos de vitamina A de alta potencia no deberían utilizarse sin supervisión médica debido al riesgo de toxicidad.

Adultos mayores (>50 años)

En la actualidad, existe poca evidencia de que la necesidad de vitamina A en adultos mayores difiera de la de adultos más jóvenes. Además, La toxicidad de vitamina A podría ocurrir a dosis más bajas en adultos mayores que en adultos más jóvenes. Seguir la recomendación del Instituto Linus Pauling de tomar diariamente un suplemento multivitamínico/multimineral podría proveer hasta 5,000 UI/día de retinol, la cantidad que ha sido asociada con efectos adversos sobre la salud ósea en adultos mayores. Por esta razón, recomendamos tomar un suplemento multivitamínico/multimineral que no aporte más de 2,500 UI de vitamina A o un suplemento que aporte 5,000 UI de vitamina A, de la que al menos un 50% provenga del β-caroteno. Los suplementos de vitamina A de alta potencia no deberían utilizarse sin supervisión médica debido al riesgo de toxicidad.


Autores y Críticos

Escrito en 2000 por:
Jane Higdon, Ph.D.
Instituto Linus Pauling
Universidad Estatal de Oregon

Actualizado en Diciembre de 2003 por:
Jane Higdon, Ph.D.
Instituto Linus Pauling
Universidad Estatal de Oregon

Actualizado en Noviembre de 2007 por:
Victoria J. Drake, Ph.D.
Instituto Linus Pauling
Universidad Estatal de Oregon

Revisado en Noviembre de 2007 por:
Robert M. Russell, M.D., Investigador Principal y Director
Jean Mayer USDA Human Nutrition Research on Aging
Tufts University

Traducido al Español en 2012 por:
Guillermo Sandoval, Facultad de Odontologia, Universidad de Chile;
Revisado y editado en Diciembre 2012 por:
Andrew F.G. Quest, Ph.D. y Lisette Leyton, Ph.D.,
Profesores Titulares del Instituto de Ciencias Biomédicas,
Facultad de Medicina, Universidad de Chile,
en el marco del proyecto Anillo #ACT1111, grupo NEMESIS.

La traducción de el MIC del Inglés al Español fue asegurado, en parte, por una subvención de Bayer Consumer Care AG, Basel, Switzerland.

Actualizado 5/9/11  Derechos de autoría 2000-2015  Instituto Linus Pauling


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